
INSTITUTO CORAZÓN DE LA TIERRA
COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
Crisis del agua en Guadalajara: gobernanza, derechos humanos y el futuro del Lago Chapala
Guadalajara, Jalisco, 14 de octubre de 2026
A la opinión pública
Al Gobierno del Estado de Jalisco
A los gobiernos municipales del Área Metropolitana de Guadalajara
A las autoridades del agua y de salud pública
A las instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil
El Instituto Corazón de la Tierra (ICT) manifiesta su preocupación por la crisis de calidad del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y expresa su solidaridad con las personas y comunidades afectadas.
Los reportes ciudadanos sobre las características del agua que llega a los hogares y la incertidumbre sobre su calidad (incluso si parece limpia) evidencian la necesidad de respuestas públicas transparentes, oportunas y sustentadas en información científica. La población tiene derecho a conocer la calidad del agua que recibe, los riesgos identificados y las medidas implementadas para garantizar un abastecimiento seguro.
La crisis del agua en Guadalajara no es únicamente un problema de infraestructura y mantenimiento: también plantea desafíos de gobernanza y de garantía de los derechos humanos. Cuando las preocupaciones ciudadanas no reciben respuestas oportunas y documentadas, se debilita la confianza pública y aumenta la conflictividad social. Resolver esta situación exige fortalecer la capacidad institucional de escuchar, prevenir y resolver problemas, así como de rendir cuentas.
El abastecimiento de Guadalajara depende de la salud del Lago Chapala
El Lago Chapala, el cuerpo de agua natural más grande de México y un humedal de importancia internacional reconocido como Sitio Ramsar, constituye una fuente estratégica de abastecimiento para la metrópoli, aportando el 63% del consumo a través del acueducto Chapala-Guadalajara y del Río Santiago-Canal de Atequiza. La conservación del lago está estrechamente vinculada con el manejo sostenible de la cuenca Lerma–Chapala, incluyendo la protección de las zonas forestales, el saneamiento y la prevención de la contaminación.
La degradación de bosques y suelos, la erosión, las descargas contaminantes y el arrastre de fertilizantes químicos y pesticidas, así como las descargas urbanas amenazan la integridad ecológica del lago. La proliferación de cianobacterias (y su potencial para producir toxinas), refuerza la necesidad de mantener un monitoreo ambiental sistemático y prevenir la contaminación desde sus fuentes.
En este contexto, el planteamiento del nuevo acueducto Chapala–Guadalajara debe partir del compromiso de no extraer más agua al lago de la actualmente autorizada en la concesión de CONAGUA (240 millones de metros cúbicos al año) y analizarse como parte de una estrategia integral de seguridad hídrica.
Asimismo deben reducirse las pérdidas en los sistemas de distribución (estimadas entre 36% y 50%) como punto clave de una estrategia integral de gestión del agua.
La eficiencia de la infraestructura es importante, pero no sustituye la obligación de garantizar la calidad del agua, proteger las fuentes de abastecimiento y conservar los ecosistemas que sostienen su disponibilidad.
Por lo anterior, el Instituto Corazón de la Tierra plantea a las instituciones responsables:
1. Garantizar información pública y vigilancia efectiva de la calidad del agua. Publicar periódicamente los resultados completos de los análisis en las fuentes de abastecimiento, plantas potabilizadoras y redes de distribución, así como comunicar oportunamente los riesgos sanitarios identificados y las medidas correctivas correspondientes.
2. Establecer una mesa de diálogo sobre el acueducto Chapala–Guadalajara. Hacer públicos los estudios técnicos, económicos, ambientales y sociales que justifican el proyecto; evaluar sus beneficios, costos y alternativas; y garantizar la participación de las comunidades ribereñas, las instituciones académicas y las organizaciones de la sociedad civil.
3. Impulsar una estrategia integral de restauración y manejo de la cuenca. Fortalecer la conservación forestal, el control de la erosión, la prevención y sanción a descargas contaminantes (urbanas e industriales), el saneamiento de aguas domésticas y la transición hacia prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles, en coordinación con las autoridades de Jalisco, Michoacán y la Federación.
4. Fortalecer la gobernanza del agua y la garantía de los derechos humanos. Establecer mecanismos permanentes de atención a las denuncias ciudadanas, rendición de cuentas y participación social efectiva, colocando la salud pública y las necesidades de las poblaciones más vulnerables en el centro de las decisiones.
Proteger Chapala es proteger el agua de Guadalajara
La crisis actual exige atender las necesidades inmediatas de la población y, al mismo tiempo, transformar las condiciones que comprometen la seguridad hídrica a largo plazo. Las obras de infraestructura son parte de la solución, pero no bastan sin la prevención de la contaminación, la aplicación de sanciones, la conservación de las fuentes de abastecimiento y el fortalecimiento de las instituciones para que respondan de forma adecuada a la sociedad.
La estrategia propuesta debe plantearse dentro de un enfoque de Manejo integral de Recursos Hídricos (MIRH) y Manejo Integral de Cuencas Lacustres (ILBM), así como los instrumentos técnicos y científicos existentes, entre estos el Programa de Manejo del Lago de Chapala como Sitio Ramsar (2010), la Ficha Informativa ILBM del Lago Chapala (2021 y 2026), el Plan de Acción de la Cuenca Lerma-Chapala 2024-2034; lineamientos nacionales como el Programa Nacional de Restauración, e internacionales, así como la Resolución de Manejo Sustentable de los Lagos de la ONU (2022).
El Instituto Corazón de la Tierra hace un llamado a las autoridades y a los sectores sociales y académicos a construir una respuesta coordinada, sustentada en evidencia científica, transparencia y corresponsabilidad.
Garantizar el derecho humano al agua requiere infraestructura funcional, agua de calidad, ecosistemas sanos y gobernanza efectiva. El futuro hídrico de Guadalajara está ligado al futuro del Lago Chapala.
Instituto Corazón de la Tierra.






